Terceros Sonidos XIV: Blink-182 – Enema of the State

IMG_4461Blink-182 – Enema of the State; MCA Records, 1999

La angustia existencial adolescente nunca envejece. Este álbum tampoco. No en el sentido de “es atemporal, suena tan fresco como cuando salió” sino más bien en el sentido de “este disco no maduró“. ¿Qué es? Recuerdos de tener 15 años, amar el skate punk y tocar batería siguiendo este álbum. Parchar con amigos escuchándolo, y sentirse igual fuera de lugar. Ser estúpidamente adolescente.

Ni siquiera es un disco malo. Es… ¿ingenuo? ¿Tonto pero encantador a su manera? ¿Divertido y tonto y ligero y rápido? Como disco de pop-punk es bastante bueno (especialmente por la batería de Travis Baker – el tipo era una bestia detrás de los tarros y este disco lo muestra bastante. Aprendí bastante siguiéndolo). Las canciones no serán nada del otro mundo (además siempre odié Adam’s Song, por la nariz de Diomedes, ¿cómo se les ocurrió algo tan flojo?) pero en ese entonces era una manera divertida de hacer pasar una hora oyéndolo dos veces y tocando mientras sonaba y riendo con las letras tontas.

De verdad no esperaba que al oír el disco para hacer este post tuviera un momento de “¡Santo cielo! ¡Cómo extrañaba esto!” o de “¡Por dios, esto es mejor de lo que recordaba!” – pero tampoco tuve un momento de “¿Por qué putas me gustaba esto?”, de esos que pasan con otras bandas de la misma época como Ultrágeno (cuando tocaron en Rock al Parque 2007 fui a verlos esperando que me volaran la peluca y lo único que pasó fue que me quedé parado con cara de ¿qué putas?).

Supongo que este disco suena mejor si uno lo pone y se echa con una PlayStation 1 a jugar Tony Hawk’s Pro Skater en vez de hacer tareas del colegio.